24 julio 2013

Parc Animalier des Pyrénées; protegiendo la vida


Los zoológicos, tal y como los conocemos, deben desaparecer. Los animales hacinados en jaulas con barrotes, metidos en pequeños espacios sin verdor, soportando el ruido y la polución de las ciudades no es a mi entender, proteger una vida. Para los amantes de los animales en libertad es difícil entender como conservamos estas instalaciones obsoletas, de soledad, almacenaje y tan alejadas de la vida natural.

En el Parque de los Animales de los Pirineos parecen haber entendido las ventajas de la semi-libertad. Ubicado en un paraje natural con vegetación y clima autóctonos, se han reunido a una gran variedad de animales originarios del Pirineo. De esta manera osos, lobos, ciervos, corzos, rebecos, marmotas, linces, cabras montesas, ardillas rojas, cigüeñas, flamencos rosas o nutrias, viven en un espacio en plena naturaleza, limpio y seguro.

Serge Mounard, el responsable del Parc Animalier des Pyrénées, nos da la bienvenida al grupo de blogueros que ha sido invitado por la Oficina de Turismo de Altos Pirineos. El recorrido comienza en la “pajarería”, un singular rincón donde las aves sobrevuelan a corta distancia la cabeza de los visitantes. Garzas y gráciles aves zancudas de blanco plumaje desfilan ante nuestros ojos. El sonido no queda distorsionado ya que alrededor árboles y plantas conviven en su hábitat. Un grupo de flamencos rosas, adormilados en perfecto equilibrio, descansan a un lado, mientras cigüeñas y otros pájaros (abejarucos, roqueros rojos, etc..) que habitan cerca de nuestros jardines se prestan a ser observados detenidamente.

Seguimos hasta el lugar donde viven Tarka y Luna una singular pareja de nutrias; las más grandes de su especie con más de un metro de longitud. Sus juegos y movimientos de pesca deja a todo el mundo embobado. Una cristalera más o menos subterránea facilita la visión bajo el agua de las nutrias y muestra la rapidez con la que se deslizan estos mustélidos en busca de comida.

El siguiente espacio que encontramos acoge a unos pequeños corzos de delicadas formas, están tan cerca que es posible observar sus diminutas cornamentas peludas, pero lo mejor está por llegar, se trata del lugar donde Pilou, Noisette y Milka; unas simpáticas marmotas, reciben al visitante y donde es posible tocarlas y darles de comer. El momento nos llena de felicidad a todos y se nos hace difícil proseguir y dejar tan entrañables y lamedores amigos (momento: ¡Qué me gusta un bicho!.

Bellos ejemplares de zorros y linces nos van abriendo boca para llegar hasta el lugar donde Baloo y su pareja Canela conviven con sus dos retoños; es una familia de osos pardos que se muestran tan cerca que casi se podrían tocar, pero ¡cuidado! estamos delante de animales salvajes de más de 100 kilos de peso.

Un numeroso grupo de suslik europeos; unos roedores inquietos y que se zambullen sin parar en su madrigueras, protegen la entrada del Hotel de Insectos un alojamiento de lujo con docenas de flores que hacen las delicias de sus diminutos huéspedes.

Ardillas rojas, tórtolas, conejos, cabras, aves rapaces, rebecos, completan este variado recorrido por la fauna de la región pirenaica. Llegado a este punto descubrimos la Cabane du Trappeur (la Cabaña del Trampero) un alojamiento inusual situado dentro del parque donde es posible dormir junto a una manada de lobos grises. Sentir la vida salvaje, el misterio y conocer un poco mejor la vida de Terciopelo y Zafiro la pareja dominante de la manada que se muestran detrás de una terraza acristalada. Confesiones a la luz de la luna para ambas especies ¿quién aullará más alto esta noche?

En el Parc Animalier des Pyrénées es posible convertirte en una moderna Caperucita y vivir la experiencia de dormir entre lobos, observarlos y escuchar sus aullidos mientras se disfruta de un encantador espacio, habilitado con baño y cocina, tiene capacidad para dos adultos y dos niños. Las vistas, el lugar y los animales a nuestro alrededor, harán que una noche en la cabaña se convierta en inolvidable.


Más información: Dirección: 60 bis Avenue des Pyrénées, 65400 Ayzac-Ost (a 13 Km. de Lourdes). Teléfono: 33 (0) 562 97 91 07. Horario: del 30 de marzo al 3 de noviembre de 9:30 a 18 h. Entrada: 14 € adultos. 10 € niños entre 3 y 12 años. Pases anuales. Accesible en sillas de ruedas. Estancia de una noche en la Cabaña del Trampero para dos personas 240 € (incluye entrada al parque alojamiento, cena y desayuno). Web: www.parc-animalier-pyrenees.com.

Toda la información generada en Redes Sociales sobre el Blogtrip a Hautes Pyrénées, se puede consultar con el hashtag #LourdesPyrénées.

Si te ha gustado este texto y quieres seguir leyendo sobre esta región francesa te invito a descubrir Curiosidades ateas de un viaje a Lourdes, te sorprenderá.

1 comentario:

solo geeks dijo...

Me facina el zoologico, pero lo mejor siempre sera que los animales, esten en su habitat, porque es como si nosostros vivieras en la ciudad pero nunca poder disfrutar de la libertad de salir a las calles-

Se ha dicho en Planeta Dunia

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