domingo, mayo 26

Belorado: del Camino de Santiago a una trinchera de la Primera Guerra Mundial

Plaza Mayor
Soportales de la Plaza Mayor de Belorado

Belorado es una antigua villa medieval que fue frontera entre el imperio musulmán y el cristiano. Allá por el año 1116, el Rey Alfonso I de Aragón la dotó de recinto amurallado (hoy desaparecido), del primer fuero de Castilla (el segundo en la historia de España), de varios privilegios para su repoblación, así como el permiso para celebrar mercado (el primer mercado de España que ha sido documentado) y que aún se sigue celebrando los lunes en su Plaza Mayor.

Qué ver en Belorado

Iglesia de San Pedro Apóstol
Iglesia de San Pedro Apóstol, Ayuntamiento y Oficina de Turismo de Belorado
En la Plaza Mayor se encuentra la Oficina de Turismo de Belorado, el mejor lugar para iniciar tu ruta de descubrimiento por la localidad y descubrir los restos de la antigua Bellumfori y del oppidum romano. En su interior se exponen algunas estelas funerarias de cuarcita, un photocall del burladero de una plaza de toros ¡con capote y montera!, así como paneles informativos sobre el patrimonio arqueológico, histórico, cultural y natural de Belorado.

Plaza Mayor
Templete de la Plaza Mayor de Belorado
La Plaza Mayor de Belorado es una plaza porticada del siglo XVI de estilo castellano que está presidida en el centro por un templete de planta octogonal construido en el siglo XX y rodeada de casas que lucen grandes blasones, como la casa blasonada de Ungo de Velasco construida en el siglo XVIII.

Alegría del Prado
Casa Municipal de las Asociaciones
En un lateral de la Plaza Mayor se encuentra la Iglesia de San Pedro Apóstol, templo barroco del siglo XVII donde nos dicen que el Retablo Mayor obra de Manuel y Pedro Román Solano de 1760 es el más hermoso de Belorado. En el lado opuesto, la Casa Municipal de las Asociaciones homenajea al botánico local Hipólito Ruiz Pérez con un mural pintado por Alegría del Prado grupo formado por los artistas Octavio Macías Alegría y Ester González del Prado. La iniciativa, llamada Wall-King, que ya ha pintado varios murales en edificios de propiedad municipal, pretende convertir a Belorado en un museo al aire libre.

Paseo del Ánimo
Rosa María Calaf en el Paseo del Ánimo de Belorado
Por la Calle Ramón y Cajal se llega al "Paseo de la Fama" de Belorado, llamado Paseo del Ánimo y que se encuentra en la Calle Mayor, la Calle Raimundo de Miguel y Navas y la Calle Hipólito López Bernal. Desde 2009, estrellas del deporte, la cultura y personajes famosos han dejado la huella de su mano (como símbolo de acogida) y la de su pie (como símbolo de acompañamiento en el camino y personas que dejan huella) en baldosas que cubren el pavimento del Camino de Santiago que pasa por Belorado. De momento, los actores Martin Sheen y Deborah Kara Unger, los deportistas Edurne Pasabán, Marta Domínguez, Gebregziabher Gebremariam, Fernando Romay, Miguel Indurain y Alberto Contador o los periodistas Carlos Herrera y Rosa María Calaf ya han dejado su impronta.

Iglesia de Santa María
Iglesia de Santa María
Muy cerca se encuentra la Iglesia de Santa María, un templo renacentista del siglo XVI de tres naves con crucero y cuatro capillas, levantado sobre un templo anterior románico. La fachada realizada en piedra de sillería fue reconstruida en 1901 en estilo neogótico con una espadaña clásica. En su interior destacan: el retablo barroco del siglo XVI del Altar Mayor que acoge la imagen gótica de la Virgen del siglo XIII (del templo anterior llamado de Santa María de la Capilla), el retablo de la Capilla del Apóstol Santiago, así como la Capilla de los Mendoza-Salazar del siglo XVI y dedicada a San Nicolás de Bari.

Barrio del Corro
Casa blasonada de los Salas con el mural del proyecto Wall-King pintado por Regue Fernández Mateos
Un buen lugar para perderse en Belorado es por el antiguo Barrio del Corro conocido en la actualidad como Ollerías Viejas y que corresponde a la antigua judería de la Edad Media que se ubicada junto a la muralla. La población judía se asentó en Belorado en el siglo XII gracias al comercio y al Camino de Santiago que se convertirían en dos buenas fuentes de ingresos. Los judíos eran responsables del cuidado y reparación de la Torre del Homenaje y de la muralla de Belorado, a cambio de no pagar impuestos al rey.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Carro de combate M-60 Patton junto al Checkpoint Charlie
Un antiguo silo de cereales alberga hoy el Museo Internacional de Radiocomunicación (MIR) Inocencio Bocanegra; un magnífico museo con varios puntos de interés. Nada más entrar, lo harás en la Berlín ocupada de finales del siglo XX, ya que tras pasar las torres de vigilancia te toparás con el Checkpoint Charlie de Friedrichstrasse de la capital alemana, el Punto de control más famoso del mundo: ¡el del Muro de Berlín! Junto al Checkpoint verás un tanque, sí, has leído bien, un verdadero carro de combate M-60 Patton ATTS usado durante la Guerra Fría y el único visitable de España.

¿Qué hubiera sido de las radiocomunicaciones sin el código morse?

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Uno de los camarotes recreados del Titanic
Tras pasar por la puerta del único silo rehabilitado de España como lugar expositivo, no entrarás en un granero lleno de herramientas del campo, entrarás en la cubierta del mismísimo Titanic. ¿Sorprendid@? Pues sigue leyendo, esto no ha hecho más que empezar. La música que suena en el pasillo de entrada es la partitura original que escucharon los pasajeros de primera clase al acceder al barco.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Reproducción de la Sala Marconi del Titanic desde donde se lanzó la señal S.O.S.
En Belorado se ha reproducido fielmente los camarotes de primera clase de la cubierta de botes del RMS Titanic, un baño, la Sala Marconi desde donde se pidió ayuda la noche del 14 de abril de 1912 y el camarote de los radioperadores Harold Bride y Jack Phillips. Si hay en la historia un episodio más famoso relacionado con el código morse es el del hundimiento del Titanic: • • • –  –  – • • •, desde la tragedia fue instaurado como código de auxilio.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
En el interior de la bodega de un C-47 con varios modelos de receptores de radiocomunicación
La puerta por la que se accedía a la Gran Escalera de primera clase del RMS Titanic, se convierte en Belorado, en el decorado de la bodega de un C-47 Dakota. Nos convertimos por un momento en uno de los 13.400 paracaidistas americanos del Desembarco de Normandía. Tras ese viaje en el tiempo al 6 de junio de 1944, donde hemos oído el sonido del avión de transporte, nos encontramos con el mismo modelo de receptor del Enola Gay; el bombardero que lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima o el receptor del Lockheed Model 12 Electra Junior, el avión utilizado en la película Casablanca.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Sala de la Segunda Guerra Mundial
Saltamos a la Sala de la Segunda Guerra Mundial donde se exhibe el primer móvil de la historia, un Motorola DynaTAC 8000X que mide 25 cm. y pesa 793 gramos, también conocido como el "Banana Phone". Estados Unidos pudo comunicarse de costa a costa en 1915 gracias a unas válvulas electrónicas llamadas triodos, y Bell Telephone hizo el resto. Hasta que en 1947 aparecieron los transistores (Premio Nobel de Física de 1956) uno de los inventos más importantes del siglo XX que han ayudado a reducir paulatinamente el tamaño de los aparatos electrónicos, también podrás verlos aquí, junto al aparato que anunció el 7 de diciembre de 1941 el ataque de Pearl Harbor o el mismo modelo de radiocomunicación que tenía el presidente Harry S. Truman en el Despacho Oval.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Trajes espaciales en la Sala de la Guerra Fría
Salimos a la Sala de la Guerra Fría donde los aparatos de radioescucha y espionaje hacen compañía a un traje espacial similar al utilizado por Yuri Gagarin en 1961 y a un casco de piloto de caza al más puro estilo de Top Gun. En este museo se ha reunido toda la historia de las comunicaciones inalámbricas de onda, a través de algunos de los episodios más importantes de la historia de la humanidad, sus protagonistas y los aparatos que lo hicieron posible.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Los espías también tienen su sitio en el Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
La colección donada por el ingeniero burgalés Inocencio Bocanegra está considerada una de las cinco mejores colecciones sobre radiocomunicación y la más grande de Europa (todos los equipos son originales y funcionan). Expuestos de forma didáctica y relacionados con etapas y periodos históricos, todos los equipos de radiocomunicaciones de uso civil, así como los equipos de uso militar, muestran su función y la evolución de los dispositivos desde 1931 hasta 2004.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Uno de los pasillos de la trinchera, a la izquierda el acceso al puesto de socorro
La visita no acaba aquí, tras pasar la última puerta, te espera la mayor recreación de una trinchera de la Primera Guerra Mundial de Europa. Realizada a tamaño real es la única trinchera reconstruida de España, donde podrás conocer los diferentes espacios que la componía. Entrarás en el "hospital" o puesto de socorro donde eran atendidos los enfermos y los heridos, allí verás expuestas algunas piezas clave del equipo médico como la bolsa de transfusión, el bisturí, la sierra o el machete. La cocina tiene la leña preparada para encender las estufas y la despensa con estanterías tiene las provisiones ordenadas llenas de sacos, latas y cajas y algún que otro tonel de vino.

Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra
Dormitorio donde puede verse el protector contra las mordeduras de ratas
Los dormitorios con literas para los soldados están listos para la batalla contra las ratas, debido a las condiciones insalubres y el peligro de las mordeduras de estos roedores, se ideó un tipo de jaula protectora para protegerse de las terribles mordeduras de las ratas. Continuamos hasta el espacio reservado para los oficiales que tienen muebles y más comodidades que los soldados. Aquí se encuentra el puesto de mando, el cuerpo de guardia, el dormitorio, el salón y la centralita, mientras te topas con las máscaras de gas o las mantas para cubrirse en caso de ataque químico. Por último, acércate hasta el M.A.S.H.; el Hospital de campaña del ejército y al helicóptero UH Bell 1 que está listo para despegar.

Más información: Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra. Dirección: Av. Campo de los Deportes 18, 09250 Belorado (Burgos). Visitas previa reserva. Entrada: 5 €. Web: Museo Internacional de Radiocomunicación Inocencio Bocanegra.

Todo el material publicado en Redes Sociales durante mi viaje a La Bureba puede consultarse a través del hashtag #DestinoBurgos

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