08 julio 2015

Villa Cavrois, un icono arquitectónico del siglo XX

Si os hablara de arquitectos como Alvar Aalto, Le Corbusier, Oscar Niemeyer, Frank Lloyd Wright o Ludwig Mies van der Rohe seguramente los consideraríais nombres importantes en el mundo de la arquitectura, pero hablar del arquitecto francés Robert Mallet-Stevens y que a alguien le suene, ya es más complicado.

Así como Josep Maria Jujol vivió a la sombra de la figura de Antoni Gaudí, Robert Mallet-Stevens (1886 - 1945) trabajó a la sombra de otros grandes arquitectos de su época, pasó casi inadvertido hasta que una exposición en 1980 en el Centro Pompidou, hizo resurgir la obra y el legado de este casi completo desconocido. 


Vídeo de Tourisme Nord-Pas de Calais - Créateurs d'Horizons

La época de Robert Mallet-Stevens
Los trabajos realizados con motivo de la Exposición de Artes Decorativas de París de 1925 le valdrían a este arquitecto algún que otro “escándalo y revolución” debido a la modernidad de su obra y al estilo demasiado avanzado a su época, pero también le serviría para cerrar algún que otro contrato para la construcción en Francia de varias villas burguesas. Fue así como el diseñador de moda Paul Poirot le encargó la construcción de su villa o el empresario textil Paul Cavrois se rindió ante la magia del arquitecto, como lo haría en la misma época otro empresario textil, Eusebi Güell, con otro gran artista, Antoni Gaudí.

Entre los años 1929 y 1932 se realizaron los trabajos de construcción de la Villa Cavrois, mientras en el vecindario las casas construidas eran de estilo más bien inglés, en Croix aparecería una llamativa casa unifamiliar con capacidad para nueve personas con 2.400 m2 de superficie repartidos en 3 alturas. Entre 1940 y 1944 la casa fue ocupada por soldados nazis que la convertirían en cuartel militar para 200 hombres. Posteriormente entre 1947 y 1955 Pierre Barbe, arquitecto interiorista que participó en la construcción inicial, realizaría obras de ampliación en Villa Cavrois, ya que por desgracia Robert Mallet-Stevens fallecería en 1945. En 1986 comenzaría la decadencia y abandono de la casa familiar hasta casi su completa destrucción. No sería hasta el año 1990, cuando la Villa Cavrois fue declarada Monumento Histórico de Francia. Esta distinción “in extremis” la salvaría de su desaparición, ya que una Asociación para la defensa y conservación del edificio, se puso en marcha en 1999, con un gran proyecto para recuperar el monumento, que en la actualidad podemos contemplar.



El verdadero lujo, es vivir en un marco luminoso, alegre, ampliamente aireado y bien calentado, con los menos gestos inútiles posibles y el mínimo de sirvientes”
(Robert Mallet-Stevens)

El castillo modernista de Villa Cavrois
Las cifras en lo que concierne a Villa Cavrois son siempre superlativas, los trabajos de restauración han ascendido a 23 millones de euros. La fachada, construida con ladrillos de color amarillo especialmente fabricados para esta casa, mide 60 metros de longitud en uno de sus lados. El volumen es importante en esta vivienda, así como los juegos lineales y el contraste de los colores. Los espacios de color negro que separa cada ladrillo dibujan hipnóticas líneas visuales. Quizás esta grandiosidad en la forma sirve de homenaje a las residencias aristocráticas que se construían en el siglo XVIII y que aún eran presentes en el vecindario de Croix.

El diseño y los elementos de Villa Cavrois forman parte intrínseca del propio edificio, como si la obra arquitectónica quisiera extenderse a los muebles, lámparas, suelos y paredes para formar un ser único y excepcional. 
Lujo, elegancia y simplicidad definirían muy bien las diferentes estancias que encontramos en esta residencia. ¿Quieres acompañarme a conocerla?


El vestíbulo bien iluminado nos invita a empezar rápidamente la visita y a la vez nos sorprende, estamos en una vivienda construida en plena década de Al Capone y Joséphine Baker, algo que iremos olvidando o recordando según la estancia donde nos encontremos. La primera sala que descubrimos es el enorme salón de una altura considerable y con un magnífico ventanal que da al jardín. Con su luminosidad, inunda y embellece la sala cubierta de láminas de parquet de madera. A un lado se encuentra una chimenea con escalones en forma de media luna, fabricados en mármol de Siena que adquiere diferentes tonalidades según las horas del día. Junto a la chimenea una puerta esconde el acceso a una sala de fumadores con una doble entrada para acceder también desde el despacho, donde destacan las paredes forradas de madera y los muebles integrados en el mismo material y que le dan un foco de atención a la moderna construcción que sirve de leñero.


Al lado del despacho se encuentran los dos dormitorios juveniles decorados con muebles de llamativos colores que recuerdan más bien a la década de los años 60. Ambas habitaciones tienen acceso a la terraza que sirve de mirador al jardín y también acceden a la piscina.


Debemos volver al centro de la planta baja para poder acceder desde el salón o desde el largo pasillo, al elegante comedor; donde los muebles art-déco en madera de peral de color negro juegan al escondite con las paredes de mármol verde procedente de Suecia. Este gran espacio, con un enorme espejo que duplica la luz de la estancia, tiene salida al jardín de 17.600 m2.


Pero si alguna de las estancias merece el calificativo de vanguardista es la cocina, un espacio subdividido en varias salas y que permite un desorbitado espacio para almacenaje, limpieza y preparación de multitudinarios ágapes. En el “Office” destacan los muebles blancos totalmente integrados en la pared de forma redondeada. La cocina propiamente dicha, ocupa toda la anchura de la vivienda. Parece que los propietarios eran muy dados a realizar grandes celebraciones y las fiestas eran algo habitual en Villa Cavrois. El damero blanco y negro del suelo de la cocina distrae la mirada tanto como las dimensiones de las mesas y las pilas de trabajo, pero se debe hacer un alto en el camino y observar con detenimiento el grifo de la cocina que tiene tres mandos; uno para el agua fría, el otro para el agua caliente y un tercero para el agua “mezclada”.

Por toda la casa veremos escondidos en elegantes volúmenes en blanco, negro y plateado los radiadores de la vivienda, nunca una calefacción fue tan bella y tan artística su invisibilidad. A los grandes avances tecnológicos de aquella época instalados en esta casa hay que destacar: un ascensor, teléfono, así como un hilo musical que llegaba a todas las habitaciones. 


Una hermosa escalera con otro gran ventanal fluye hasta el primer piso, donde se encuentra una sofisticada habitación que hace de tocador. Junto a la estancia se encuentra el dormitorio principal de una elegancia extrema y con un estilo muy actual. Tonos cálidos, pausados que invitan al descanso, para a continuación, encontrarnos con la gran sala de baño luminosa en color blanco que parece sacada de una película de los años 20. Es fácil imaginarse aquí, un frasco de Chanel nº 5.



La parte más alta de Villa Cavrois se reservó para una gran sala de juegos donde los más pequeños de la familia disponían de un gran espacio y buenas vistas. Tiene salida a otra gran terraza que completaría los 840 m2 de terrazas que tiene en total la vivienda. Aquí se extiende una pérgola que imagino daría sombra y confort a la familia Cavrois. Nos encontramos en la fachada sur, donde se encuentra la piscina, el jardín y su fotogénico estanque que es el espejo acuático donde queda reflejado este singular monumento.

El 13 de junio del 2015 Villa Cavrois abría sus puertas al público y gracias al blogtrip #nortedefrancia promocionado por CRT Nord-Pas de Calais fuimos los primeros españoles en visitarla. Aquí os dejo el reportaje que hizo la cadena francesa France 3 de ese día y donde pudimos ser entrevistados.



Villa Cavrois forma parte de la organización Iconic Houses donde se recogen las 100 casas más bellas y emblemáticas del mundo construidas en el siglo XX, entre ellas algunas del arquitecto catalán Antoni Gaudí que tantas similitudes ha tenido su obra con Robert Mallet-Stevens.

Más información: Dirección: 60 Avenue du Président John Fitzgerald Kennedy, 59170 Croix (Francia). Horario: Del 1 de mayo al 31 de octubre de miércoles a lunes de 10:30 a 18:30 h. Del 1 de noviembre al 30 abril de miércoles a lunes de 10:30 a 17:30 h. Entrada: 7.5 €. Entrada gratuita para ciudadanos de la Unión Europea menores de 26 años. Disponen de una guía interactiva de realidad aumentada para descubrir cómo estaba amueblada en 1932, el año en el que se casó una de las hijas del propietario. Web: Villa Cavrois.

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