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5 experiencias para vivir en Dinant

Si tienes pensado visitar la ciudad valona de Dinant, hoy te ofrezco 5 ideas de actividades y experiencias que pueden hacer que tu viaje a Valonia sea inolvidable.

Un paseo fluvial


Pasear por La Meuse (El Mosa) con un crucero fluvial de Dinant Evasion me ha dado la oportunidad de mecerme en las aguas tranquilas que cruzan Valonia y ver los reflejos de una ciudad fortificada que se remonta al año 1.000. Dinant Evasion ofrece varios cruceros; uno de 45 minutos que recorre el tramo de Dinant a Anseremme y otro de 2 horas hasta Freÿr, donde se encuentra un hermoso castillo que es posible visitar. La oferta de cruceros fluviales incluye algunos temáticos como el de degustación de vinos y quesos de la región, con barbacoa y conciertos musicales o también, cruceros nocturnos con fuegos artificiales (se recomienda consultar la agenda de eventos). Para los que prefieran ir a su aire, Dinant Evasion dispone de pequeños barcos eléctricos para conducir uno mismo por 45/hora y que no requieren de permisode circulacióny que permiten, disfrutar de las colinas verdes y relajar la vista y el espíritu. Los edificios originales y la arquitectura que vas a descubrir con tu paseo fluvial, atraerá inevitablemente las miradas de los más soñadores.

Más información: Dinant Evasion. Dirección: Place Baudouin 1er 2, 5500 Anseremme. Teléfono: +(32) (0) 82 224 397. Horario cruceros regulares: Dinant-Anseremme (45 minutos) diariamente del 2 de abril al 6 de noviembre cada hora de 10:30 a 18:30. Dinant-Freÿr (2 horas) diariamente del 30 de abril al 19 de septiembre a las 14:30 h. Tarifas: Dinant-Anseremme: adultos 7.5, niños 5.5. Dinant-Freÿr: adultos 13, niños 9.5. Web: Dinant Evasion.


Una cata de cervezas belgas en una abadía


En la provincia de Namur donde nos encontramos, aún se conservan abadías donde se elabora cerveza trapista, como en la Abadía de Maredsous. El edificio de la abadía se construyó en 1872 en estilo neogótico para alojar a una comunidad de monjes benedictinos. La visita guiada recorre diferentes estancias donde destaca el claustro y la Salle du Chapitre (Sala del Capítulo) nombrada así porque es, donde la comunidad monástica aún lee diariamente un capítulo de la Regla de San Benito. En esta misma sala se reúnen los monjes para la toma de decisiones importantes. En la visita guiada también se visita la iglesia y se asiste a un audiovisual de la elaboración del queso de la Abadía Maredsous, muy famoso en Valonia. Para completar la excursión a Maredsous te recomiendo efectuar una cata de 3 cervezas trapistas (te dejo un enlace para que entres en materia). El edificio donde se ubican las distintas salas y comedores tienen una capacidad para 1.800 personas, así que el jaleo es considerable. Disponen de menús y platos, así como una tienda con productos de la abadía a la venta.

Más información: Abadía de Maredsous. Dirección: Rue de Maredsous 11, 5537 Denée. Teléfono: +(32) (0) 82 698 284. Horario: De lunes a viernes de 10 a 18 h. Sábados y Domingos de 10 a 19 h. Julio y agosto de lunes a sábado de 10 a 19 h. Domingos de 10 a 20 h. Entrada con visita guiada: 6. La Cata de 3 cervezas trapistas de la Abadía de Maredsous cuesta 8.95 € y si la acompañas por una bandeja de degustación de quesos y embutidos cuesta 8.95 € más. Web: Abadía de Maredsous.


Experiencia gastronómica o dónde comer en Dinant


Hemos saciado ¡y además con creces! nuestro apetito por la gastronomía belga en Chez Bouboule, le roi des moules. Este restaurante ubicado en la orilla del río Mosa dispone de un plato difícil de encontrar en otros establecimientos de la región. Se trata de una olla demoules(mejillones) con endivias con una salsa espectacular y deliciosa, llamado “Les Moules aux chicons, crème”. Los mejillones son un plato muy típico de Valonia y si quieres comerlos como un auténtico belga debes coger una concha completa sin mejillón y utilizarla a modo de pinza para abrir las demás y agarrar el mejillón para llevártelo a la boca. Los mejillones se acompañan de un plato de patatas fritas, crujientes por fuera y blandas por dentro. En la carta de Chez Bouboule también encontrarás una selección de ensaladas, carnes y pescados.

La agricultura en Valonia forma parte de la economía de la región desde hace 3.000 años y se sigue luchando por una actividad amigable con el medio ambiente, con campañas contra los cultivos transgénicos, por ejemplo. Valonia ofrece al amante de la buena cocina, unos ingredientes saludables y una gastronomía con productos de proximidad y también una extensa variedad de alimentos bio. Así que aprovecha para degustar la gastronomía valona.

Más información: Chez Bouboule. Dirección: Rue Adolphe Sax 34, 5500 Dinant. Teléfono: +(32) (0) 82 222 239. Horario: abierto diariamente. Precios: una cazuela de kilo y medio de mejillones desde 20.5. Web: Chez Bouboule.


De compras por Dinant


El producto estrella gastronómico de la ciudad son las famosas Couque de Dinant, un tipo de galleta horneada con dos únicos ingredientes: harina de trigo y miel de abejas. Su historia se remonta al periodo de la historia de la Dinant asaltada por las tropas de Carlos, el Temerario. La población no tenía nada más para comer y mezclaron la harina y la miel. El pasado de Dinant ligado a la orfebrería y al cobre facilitaría que en las galletas se realizaran dibujos de animales, personajes, frutas o paisajes, tradición que ha perdurado hasta nuestro días. La Couque de Dinant está pensada para degustarla como si fuera una golosina, se parte un trozo para que se deshaga en la boca o se sirve a la hora del café para que sea sumergida en la bebida. La Pâtisserie Jacobs ofrece visitas a la fábrica de couques diariamente previa reserva.

Más información: Pâtisserie Jacobs. Dirección: Rue Grande 147, 5500 Dinant. Teléfono: +(32) (0) 82 222 139. Maison Solbrun. Dirección: Rue Adolphe Sax 10, 5500 Dinant. Teléfono: +(32) (0) 82 223 351. Una couque de Dinant grande cuesta 7.


Vivir una experiencia en un alojamiento rural con estilo


Alojarme en Castel de Pont-à-Lesse me ha trasladado a una granja lujosa y encantadora con caballos, patos, conejos, vacas y ovejas que campaban alrededor como parte de un decorado listo para pintar al óleo. El hotel ofrece habitaciones, salones y salas preparadas para recibir a grupos y dedicado a los viajes de motivación e incentivo para empresas. Castel de Pont-à-Lesse está rodeado de unos enormes jardines donde relajarse con la contemplación de sus estanques, su jardín japonés o sus grandes extensiones de césped y si se tiene tiempo, dispone de piscina interior climatizada donde darse un buen baño. El buffet del desayuno, así como el menú ofrecido para la cena, tenía una amplia variedad de productos e ingredientes de la región. Con una cuidada presentación pudimos disfrutar de primero; de unas Croquettes ardennaise con jamón de las Ardenas con ensalada. De segundo; una Ballotine de volaille (muslo de pollo relleno) de pesto rojo y salsa de pimienta roja acompañada de patatas, zanahorias y calabacín. El postre era una Tarta Tatin con helado de leche de almendras y crujiente de menta.

Más información: Castel de Pont-à-Lesse. Dirección: Rue de Pont-à-Lesse 36, 5500 Dinant. Teléfono: +(32) (0) 82 222 844. Habitaciones a partir de 109 € la noche. Web: Castel de Pont-à-Lesse.


Si vas a viajar a Valonia y quieres conocer los atractivos de la ciudad de Dinant, quizás te interese leer: Dinant, la ciudad bañada por el Mosa.


Gracias a Central de Receptivos, Oficina de Turismo de Bélgica y Valonia, Visit Brussels y Brussels Airlines  por invitarme a conocer durante 4 días, la oferta turística de Bruselas y Dinant. El material generado en Redes Sociales pueden consultarse a través de los hashtags #BélgicaCDR y #FamBélgicaCDR.

Comentarios

Gastronomía y cerveza, ideas originales para alojarse y clásicos de Dinant como el paseo fluvial por el Mosa. Sin duda, un gran plan para disfrutar de la ciudad, ¡muchas gracias!
Planeta Dunia ha dicho que…
Gracias a vosotros por ayudarme a conocer este rincón encantador de Valonia, donde parece todo de postal. Un abrazo

Los viajes más populares

Ruta por Écija: entre iglesias, conventos y palacios del Siglo de Oro Ecijano

Palacio de Peñaflor El gran Siglo de Oro ecijano tuvo lugar en el siglo XVIII y durante esa época las familias nobles embellecieron Écija con numerosos palacios barrocos cubiertos de pinturas murales. La iglesia hizo otro tanto construyendo 22 conventos, 6 templos y numerosas capillas. La altísima demanda de artesanos gracias a esa pujanza económica, social y artística llegó hasta tal punto de esplendor que se llegaron a contabilizar en Écija hasta 40 casas gremiales de las que se conservan algunos bellos edificios. Detalle de la portada de la Casa Palacio de Valdehermoso Aunque el famoso terremoto de Lisboa sufrido en 1755 afectó a los edificios construidos en el siglo XVIII, la ruta por el Siglo de Oro Ecijano es aún visible por el casco histórico de Écija. Al igual que la esencia y el recuerdo de cuando fue griega (fueron los griegos quienes le pusieron el nombre de Astigi ), romana, sede episcopal visigoda, la “Ciudad Rica” de Estigga en época musulmana y la capital de provincia

Abadía de Saint-Savin-sur-Gartempe: la Capilla Sixtina del Arte Románico

Bóveda de la nave central Seguimos con nuestros artículos de viaje sobre la región francesa de Nouvelle-Aquitaine. Tan sólo a 50 Km. de Poitiers se encuentra la excepcional Abadía de Saint-Savin . El monasterio fue construido alrededor del año 820 por orden del Rey de Aquitania Ludovico Pío , hijo de Carlomagno . Las guerras de religión del siglo XVI y el pillaje hicieron desaparecer algunos edificios abaciales de la Edad Media y el claustro. Pero afortunadamente se conservó uno de los ciclos de pinturas románicas más extenso y mejor conservado de Europa de los siglos XI y XII que vale la pena visitar. La Embriaguez de Noé En 1983 la Abadía de Saint-Savin-sur-Gartempe fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus magníficas pinturas murales de los siglos XI y XII están consideradas la " Capilla Sixtina del Arte Románico ". Las pinturas de Saint-Savin, a medio camino entre el fresco y el temple, presentan una gama de color reducida a 5 tonalidad

Moissac: tesoro del arte románico francés

San Pedro de Moissac Moissac forma parte de la Asociación de "Ville d'Art et d'Histoire" (Ciudad de Arte e Historia) y "Villes et Villages Fleuris" (Ciudades y Aldeas Floridas) con tres flores, pero por encima de todo es un lugar destacado del arte románico en Francia . Cruce de caminos terrestres y fluviales; Moissac es parada de peregrinos hacia Compostela y fue parada de comerciantes que surcaban las aguas entre el Tarn y el Garona. Hoy sobrevive milagrosamente después de que la compañía ferroviaria del sur recibiera en 1855 el permiso para destruir el comedor de la abadía para hacer pasar la vía del tren. Tímpano de la Iglesia de San Pedro de Moissac La Abbaye de Saint-Pierre (Abadía de San Pedro) de Moissac fue fundada en una fecha incierta, pero se menciona su existencia en documentos de la época carolingia y hay quien la sitúa en el año 650. En el siglo XI, la Abadía de San Pedro de Moissac forma parte de la orden benedictina clunia

La Alhambra de Granada: nuestra joya nazarí

La rendición de Granada Muhammad I fundó en el año 1238 una nueva dinastía; la Dinastía Nazarí que construiría la ciudad más hermosa de la Península Ibérica. El último reino musulmán de Occidente en Europa duraría hasta el año 1492, dejando para la posteridad uno de los monumentos más bellos del mundo: la Alhambra de Granada . Es el legado musulmán más apreciado de la arquitectura islámica en Europa y una de las joyas más exquisitas del arte nazarí. La Alhambra de Granada desde la Carrera del Darro La Alhambra de Granada está situada sobre una colina llamada Sabika que ya desde época romana había sido habitada y de la que destacaba la riqueza de agua y una particular tierra arcillosa de color rojo . Dicen que la tonalidad de la tierra pudo dar nombre al conjunto: al-Qala al-Hamra que significa “Fortaleza Roja”, pero hay quien dice que el nombre le viene de las antorchas y fogatas encendidas por la noche, para seguir trabajando en su construcción

Villa Quijano: El Capricho de Gaudí (Comillas, Cantabria)

Una de las primeras obras del arquitecto Antoni Gaudí , que se conservan en la actualidad, es la casa que diseñó para Máximo Díaz de Quijano . Un soltero acaudalado, concuñado d e Antonio López López primer Marqués de Comillas , que necesitaba una villa de veraneo en Cantabria. Corría el año 1883 (diez años antes de que se declarara el modernismo de Víctor Horta como estilo arquitectónico en Bruselas), en San Petersburgo se iniciaban las obras de la Iglesia de la Resurrección de Cristo , y dirigiendo la construcción que comenzaba en Comillas, se encontraba un compañero de promoción de Gaudí de la Escuela de Arquitectura de Barcelona: el arquitecto Cristóbal Cascante Colom . Con las órdenes que recibía de Gaudí desde Barcelona (el arquitecto se encontraba levantando la Casa Vicens y no podía desplazarse hasta Comillas) y con una minuciosa maqueta y multitud de planos detallados se creó El Capricho de Gaudí que se terminaría en 1885. La casa destaca por su llamativo color