24 mayo 2016

La Alhambra de Granada, nuestra joya nazarí

La rendición de Granada

Muhammad I fundó en el año 1238 una nueva dinastía; la Dinastía Nazarí que construiría la ciudad más hermosa de la Península Ibérica. El último reino musulmán de Occidente en Europa duraría hasta el año 1492, dejando para la posteridad uno de los monumentos más bellos del mundo: la Alhambra de Granada. Es el legado musulmán más apreciado de la arquitectura islámica en Europa y una de las joyas más exquisitas del arte nazarí.

La Alhambra de Granada desde la Carrera del Darro

La Alhambra de Granada está situada sobre una colina llamada Sabika que ya desde época romana había sido habitada y de la que destacaba la riqueza de agua y una particular tierra arcillosa de color rojo. Dicen que la tonalidad de la tierra pudo dar nombre al conjunto: al-Qala al-Hamra que significa “Fortaleza Roja”, pero hay quien dice que el nombre le viene de las antorchas y fogatas encendidas por la noche, para seguir trabajando en su construcción. La generosidad de la tierra y la abundancia de agua aseguró cosechas, frutales, huertas y jardines. Y después de tantos siglos, así sigue Sabika, cubierta de castaños de Indias, plátanos, álamos, olmos y avellanos. Es cierto que desde esta colina se domina completamente el Valle del río Darro; un lugar ideal para edificar una ciudadela inexpugnable, pero de no haber sido por la abundancia de agua, la Alhambra seguramente no se hubiera construido aquí.

La Alhambra de Granada desde El Albaicín

La Alhambra es el monumento más visitado de España, una mezcla de ciudad palaciega y fortaleza. Tras sus austeros muros se esconden una Alcazaba, varios Palacios de las Mil y Una Noches, una Medina y los exuberantes Jardines del Generalife que con sus fuentes, saturan de frescor y sensualidad todos los sentidos. Si querían construir un edén en la tierra, este fue el lugar elegido para hacerlo posible. Si se llega hasta la Alhambra de Granada por la Cuesta de Gomérez, la primera puerta que encontramos es la Puerta de las Granadas obra de 1536 del arquitecto Pedro Machuca. Destacan sus tres arcos en cuyo frontón figuran tres granadas abiertas. En el tímpano se encuentra el escudo de Carlos V enmarcado por las figuras de la Paz y la Abundancia.

Ante nosotros tenemos varios caminos sombreados por una alameda, tomamos el que queda en el margen izquierdo que lleva hasta la Puerta de la Justicia. Fue construida en 1348 por orden de Yusuf I (1318-1354) y es la entrada más habitual de la Alhambra. Recibe su nombre porque bajo su gran arco de herradura, un tribunal juzgaba los asuntos de la población. En el centro puede verse el relieve grabado en mármol de una mano, que muestra los 5 preceptos del Corán: la creencia en un único Dios, cinco oraciones al día, la limosna, el ayuno y la peregrinación a La Meca al menos una vez en la vida. Sobre el segundo arco puede verse el relieve de una llave, sobre estos símbolos de la fe islámica los Reyes Católicos mandaron colocar una hornacina con la Virgen y el Niño. Una leyenda dice que el día que la llave del arco interior de la Puerta de la Justicia y la mano de su arco exterior se unan, es decir, si la puerta se destruye, será por que ha llegado el fin del mundo. ¡Cuidaoooo!

Barrio castrense en el interior de la Alcazaba

Tras pasar la Puerta de la Justicia encontramos la Puerta del Vino que servía de acceso a la Medina. Conserva dos arcos laboriosamente cincelados con decoración de azulejos y dos bancos donde se apostaba la guardia que controlaba el acceso a la Alhambra. Un arco de herradura conduce a la Alcazaba; la parte más antigua de la Alhambra. Lo mejor es la impresionante vista panorámica de Granada que se obtiene desde la Alcazaba. Aquí se alojaba la guarnición militar encargada de proteger al Emir y defender el conjunto palaciego de la Alhambra. Fue construida en el año 1238 por orden de Muhammad I con un triple cerco de murallas reforzadas originariamente por 24 torres.

Patio interior del Palacio de Carlos V

En dirección a los palacios de la Alhambra se encuentra el Palacio de Carlos V que fue construido en el año 1526 por el arquitecto Pedro Machuca en estilo renacentista. La fachada mide 63 metros de ancho por 17 metros de alto. El primer cuerpo es de estilo toscano con sillares almohadillados, el segundo posee elementos de decoración de estilo barroco. Destaca su patio cuadrado en el exterior y circular en su interior. Una doble galería con 32 columnas, dóricas en el primer piso y jónicas en el segundo, recorren sus 31 metros de diámetro. El piso superior luce un artesonado de madera de 1957. Vigila la hora que tienes asignada la entrada a los Palacios de la Alhambra y si vas justo de tiempo, deja la visita al Palacio de Carlos V y al Museo de la Alhambra para después.


Loreena Mckennitt hizo un espectacular concierto en el Palacio de Carlos V. Te dejo una muestra para ir abriendo boca. 

Qué no te debes perder en los Palacios Nazaríes de la Alhambra

Sala y Oratorio del Mexuar

Tras pasar el punto de control de entrada se llega a la Sala del Mexuar o Salón de Justicia; es la sala más antigua de la Alhambra y fue reedificada por Yusuf I. Era la sede del gran tribunal de justicia del reino, donde se trataban los asuntos de gobierno. Tenía una cámara elevada cerrada por celosías donde se sentaba el Sultán a escuchar sin ser visto. Destacan los capiteles de sus 4 finas columnas de mármol que sostienen una hermosa decoración cincelada. En las paredes pueden verse varios zócalos de cerámica con dibujos geométricos de vivos colores de época nazarí que conviven con un friso epigráfico de yesería que artesanos moriscos cincelaron con la frase: El reino es de Dios. La Grandeza es de Dios. La Gloria es de Dios.


Artesonado del Cuarto Dorado

Las ventanas laterales permiten ver el Patio de Machuca, al que no se puede acceder en la visita. Destaca una alberca situada en el centro con los bordes lobulados. Al fondo de la Sala del Mexuar se encuentra el Oratorio del Mexuar; una pequeña estancia convertida en la actualidad en un mirador con maravillosas vistas al Albaicín y al río Darro. Continuamos nuestra visita y salimos al hermoso Patio del Mexuar o Patio del Cuarto Dorado, un pequeño patio presidido por una fuente en el centro y una sala a la izquierda que recibe el nombre del Cuarto Dorado ¡un rincón maravilloso! que conserva el artesonado original realizado en madera de cedro con decoración de piñas y conchas en estilo mudéjar, exquisitamente tallado.

Fachada del Palacio de Comares y Patio de los Arrayanes

La Fachada de Comares está presidida por dos portadas rectangulares bordeadas de una cenefa cerámica, es la entrada al Palacio de Comares. El Palacio de Comares se construyó en el siglo XIV por orden de Yusuf I y por su hijo Muhammad V (1362-1391). Destaca la increíble belleza del Patio de los Arrayanes y el Salón de Embajadores ubicado en el interior de la Torre de Comares. Cuando llegues al Patio de los Arrayanes, cierra los ojos y nota la cálida luz en tu piel, el sonido del agua y el aroma perfumado del aire.

Salón de Embajadores

El Salón de Embajadores es el antiguo Salón del Trono que contiene una espectacular decoración de yeserías en sus paredes, con dibujos geométricos y vegetales que son extraordinariamente hermosos y un zócalo de cerámica vidriada. Destaca el artesonado del techo y la magnífica cúpula tallada en madera, que está considerada una obra cumbre de la carpintería nazarí. Dicen que reflejadas en sus 8.500 piezas de madera de cedro están los 7 paraísos musulmanes, adornados con estrellas y lunas pintadas de blanco. Su visita es imprescindible.

Patio y Fuente de los Leones

El Patio de los Leones es otro de los lugares más destacados de la Alhambra de Granada. Fue construido en 1377 por orden de Muhammad V. Es de planta rectangular y se utilizaba como zona de encuentro y de paso entre los diferentes aposentos y dependencias del Palacio de los Leones. El patio queda rodeado por una hermosa galería arqueada sostenida por 124 columnas de mármol blanco. Alrededor se encuentran las alcobas y dependencias privadas del Sultán y sus esposas. De cada sala fluye un arroyo que va al centro donde se encuentra la fuente de “Los cuatro ríos del paraíso”. Los dos pabellones cubiertos a modo de templetes de los lados rinden homenaje a las tiendas de campaña de los beduinos. Los pabellones están bellamente decorados con arcos de mocárabes y hermosas cúpulasde madera. ¡No te olvides de mirar hacia arriba! La Fuente de los Leones, situada en el centro, es del siglo XI de época zirí. Presenta 12 leones de mármol blanco dispuestos en rueda y que sostienen la fuente central. Se cree que representan a las 12 tribus de Israel. Dos de ellos tienen un triángulo en la frente que indicaría las 2 tribus elegidas: Judá y Leví.

Cúpula de mocárabes en la Sala de los Abencerrajes

La Sala de los Abencerrajes es otra de las estancias imprescindibles que se deben visitar en la Alhambra. Cuenta una leyenda que la familia noble llamada Abencerrajes tenía como rival político a la familia Zegríes, los cuales decidieron acabar con sus oponentes mediante una conspiración. Así que se inventaron una relación amorosa entre la sultana y un Abencerrajes. El Sultán Muhammad IX cegado por los celos y la ira organizó una fiesta en esta sala e hizo decapitar uno a uno a los 36 miembros de la tribu de los Abencerrajes. Se dice que el color rojizo que aún hoy día se puede contemplar en el suelo se debe a las manchas de sangre de los caballeros asesinados. Leyendas aparte, las paredes de la Sala de los Abencerrajes están ricamente decoradas en estuco de yesería policromada. Luce un hermoso zócalo de azulejos del siglo XVI procedentes de Sevilla. La impresionante cúpula está decorada con bellísimos mocárabes sobre un tambor estrellado que relucen gracias a la luz procedente del exterior.


La Sala de los Reyes ocupa todo el lado oriental del patio y es la sala más larga del Harén. Su decoración es espectacular, está dividida en tres estancias iguales cubiertas con techos de madera y cúpulas de mocárabes. En la bóveda central están representados los 10 primeros sultanes de la dinastía nazarí de Granada y en las bóvedas laterales están representados caballeros y damas de la corte del Reino cristiano.

Cúpula de mocárabes en la Sala de las Dos Hermanas

La Sala de las Dos Hermanas hace referencia a las dos losas de mármol blanco de estuco policromado que hay en el suelo, a ambos lados de la fuente central. Destaca la maravillosa cúpula de mocárabes, los delicados azulejos y las ricas yeserías que por doquier inundan esta sala.

El Baño Real o el Hamman es la joya de una casa árabe; una obligación religiosa de todo musulmán. En la Alhambra hubieron varios baños, pero el más importante es el que se construyó durante el sultanato de Yusuf I. La distribución es una copia de las termas romanas, pero en estilo árabe. Hay 3 salas principales: la primera es la Sala de las Camas o apoditerium; utilizada para cambiarse de ropa y descansar. La de la Alhambra destaca por sus delicadas yeserías e inscripciones de versos del poeta Ibn al-Yayyab. En la galería alta había músicos y cantores que amenizaban la espera del Sultán y sus invitados. La segunda sala era la Cámara de Vapor, una sala más pequeña con conductos subterráneos que calentaban el mármol y el ambiente. Las bóvedas están abiertas con tragaluces en forma de estrella que en su día estaban cubiertos parcialmente con cristales de colores, de manera que pudiese salir el vapor y entrar aire fresco. La tercera sala era la Sala de los Baños donde se situaban dos bañeras de distinto tamaño; una con agua fría y la otra con agua caliente.

Palacio del Partal

Los Jardines del Partal son los jardines más antiguos de la Alhambra y discurren paralelos a la muralla y descienden en terrazas. Los espacios ajardinados del Partal rodean una gran alberca en la que se refleja la galería porticada del Palacio del Partal que destaca por su magnífico pórtico artesonado y la Torre de las Damas de principios del siglo XIV.

Palacio y Jardines del Generalife

Por último hay que encaminar los pasos al Palacio del Generalife, situado al noroeste de la Alhambra, a más de un kilómetro. El Palacio del Generalife fue construido por orden del segundo Sultán de la dinastía nazarí; Muhammad II (1273-1302) y reformado en tiempos de Ismail I en el año 1319, como residencia veraniega para los sultanes y su familia. Esta villa de recreo era un lugar paradisíaco donde escapar de las preocupaciones palaciegas y donde se buscaba tranquilidad y disfrutar de la exuberancia de sus jardines. El edificio principal está formado por dos pabellones unidos por una galería sostenida por columnas con ricos capiteles.

Los Jardines del Generalifegenna al-arif” o Jardín del Arquitecto era un vergel de huertas. Una sucesión de diferentes patios con estanques, pabellones y parterres de rosales, setos de arrayanes, plantas ornamentales como el laurel, la hiedra o jazmines, así como naranjos y granados nutren hoy de aroma y color el ambiente. En su día fue un hermoso jardín persa que invitaba a la meditación y que hacía referencia al Jardín del Paraíso.

Panorámica de la Alhambra de Granada desde El Generalife

Destaca un pórtico nazarí de 5 arcos que da acceso al Salón Regio que conserva una maravillosa decoración en yesería que no hay que perderse. Conserva una magnífica cubierta de madera, sustentada por un friso de mocárabes que rodea todo el perímetro. En el Patio del Ciprés de la Sultana hay un jardín y una alberca en forma de U. Sus más de 30 surtidores tienen un papel fundamental en los jardines ya que envuelven en el susurro del agua, la fragancia de las flores. Al Jardín Alto del Generalife se accede por la caprichosa Escalera del Agua, está repleto de setos de arrayanes, estanques, fuentes y viejos cipreses que ofrecen una agradable sombra en verano. Posee una de las panorámicas más destacadas del conjunto de la Alhambra.

La Alhambra de Granada y los Jardines del Generalife fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.


Más información: Dirección: Calle Real de la Alhambra s/n, 18009 Granada. Teléfono: 958 027 971. Horarios de visita a la Alhambra: del 15 de octubre al 14 de marzo, diariamente de 8:30 a 18 h. Del 15 de marzo al 14 de octubre, diariamente de 8:30 a 20 h. Visita nocturna Palacios Nazaríes: Del 15 de octubre al 14 de marzo, viernes y sábados de 20 a 21:30 h. Del 15 de marzo al 14 de octubre, de martes a sábado de 22 a 23:30 h. Tipos de entrada: general diurna que incluye Palacios Nazaríes, Generalife y Alcazaba: 14 € (más 1 € compra anticipada). Entrada nocturna Palacios Nazaríes: 8 €. Entrada a los Jardines del Generalife y Alcazaba: 7 €. Se recomienda comprar la entrada con antelación (disponibles entre un año y un día antes de la visita). Transporte público: los microbuses C-3, C-4 y C-7 llevan hasta la Alhambra. Web: La Alhambra y El Generalife. Desde la Puerta de las Granadas hasta la entrada a los Palacios Nazaríes hay unos 15 minutos de paseo. Duración de la visita: 3 horas aproximadamente.

2 comentarios:

Joaquim M. Manzano Martin dijo...

Con la descripción fidedigna, detallada, sobria y con tu precisa elegancia de este admirable y bello lugar me has transportado con nostalgia a los recuerdos de mi adolescencia, y de estudiante en Granada. Por la Alhambra me perdia cada fin de semana y esperaba la puesta de sol desde la Torre de la Vela.
Ana eres como dije un dia, UN SOL !!

Planeta Dunia dijo...

La Alhambra de Granada es un lugar mágico que enamora para siempre a aquellos que saben recorrer su luz, perderse en sus reflejos, oler sus flores y saborear sus filigranas. Me alegro Joaquim que seas uno de los afortunados que la aman.

Se ha dicho en Planeta Dunia

Páginas vistas en total