02 noviembre 2015

Ruta dels Bandolers

Descubrir lo que se tiene cerca de casa es igual de importante que salir a descubrir mundo y tierras lejanas. En la provincia de Barcelona se encuentra el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac donde existen varias rutas interesantes que se pueden hacer en plena naturaleza. El parque se encuentra a tan sólo unos pocos kilómetros de mi ciudad natal, la antigua ciudad industrial modernista de Terrassa y el parque sirve además, de respiro de la gran ciudad de Barcelona. Es el lugar ideal para enamorarse de la amalgama del paisaje que forman las piedras redondeadas de color gris con la tierra rojiza arcillosa. Encinas y pinos blancos cubren la mayor parte del parque y esconden algunos edificios y estructuras que alcanzan la época románica o la medieval.


Una de las pequeñas rutas que pueden hacerse, es parte del antiguo camino perteneciente al Coll de Daví; el del Camí Ral (vía principal de época medieval que hace referencia a los caminos reales) que unía Manresa y Barcelona. Este camino era frecuentado por viajeros, mercaderes, vendedores de hielo, lana, vino, aguardiente, pero también por amigos de lo ajeno. La Ruta dels Bandolers (ruta de los bandoleros) hace referencia al más temido y famoso bandolero catalán de esta zona; el Bandoler Capablanca. La legenda cuenta que era tal su fama, que sólo tenía que extender su capa en el suelo, para que sus víctimas depositaran todo su dinero, joyas y mercancías de valor, antes de salir huyendo, por supuesto.


Es así como nos adentramos en el siglo XVI y XVII, con paisajes que poco han cambiado desde entonces. Este itinerario comienza en la Casanova de l'Obac, una antigua masía vinícola construida por el arquitecto Domenico Bagutti (que también colaboró en el diseño del Parc del Laberint d’Horta). La nueva masía familiar se construyó en 1786 en estilo italiano.


A causa de la expansión que sufrieron los prósperos negocios de la familia Ubach, de la que podría tomar nombre esta zona, se necesitó adecuar a la empresa vinícola, esta vivienda. La fachada de la casa luce cuatro plafones con esgrafiados y una rampa de acceso en piedra que alcanza el primer piso. A mano izquierda se conserva la Capilla de San Antonio de Pádua (santo protector de la familia Ubach) y que fue construida en el año 1710. Pero lo mejor se encuentra delante de estos dos edificios: unas vistas impresionantes del Macizo de Montserrat. Aunque te aseguro que no será el único lugar donde tomar unas buenas fotografías de la montaña mágica. ¿Vamos?

Hay que continuar por el camino SL-C 63 marcado en blanco y verde que rodea por la derecha la Casanova de l'Obac y llegar a su parte posterior, conocida como Era de la Pastora. Un par de carteles con un mapa, situados en el lado del camino a seguir, te informa de lo que viene a continuación. Dejamos atrás un antiguo horno de vidrio convertido en la actualidad en el Restaurante La Pastora (atención al horario, no abren todos los días). 


Ponemos rumbo hacia el Mas de l'Obac Vell, la antigua vivienda de la familia Ubach, donde vivieron hasta siglo XVIII y donde cuenta la leyenda que murió el Bandoler Capablanca amorrado a una bota de vino. El edificio, en parte en ruinas, data de 1571 aunque conserva diferentes estructuras de otras épocas. Fíjate que algunas partes del muro tienen piedras colocadas en espiga, es una técnica romana llamada opus spicatum, que siguió utilizándose en época medieval. Hay que tener cuidado y no acceder a las torres, aunque nos podemos acercar al espacio donde se encuentran, por una reja metálica que no tiene candado y disfrutar de las vistas y el paisaje.


Se tienen noticias de que esta zona ya estaba más o menos habitada en el siglo XII. Aún se conserva parte de la llamada Torrota de l’Obac, situada en el Coll del Queixal. Esta torre de vigilancia, que algunos datan del siglo IX, también era conocida como Torre de los Moros. La torre está situada estratégicamente en línea recta entre Montserrat, la torre de Vacarisses y Sant Llorenç del Munt, era utilizada para proteger la frontera catalana de la incursión de sarracenos.


Seguimos por un camino estrecho situado junto a la capilla de 1719, hacia la siguiente parada: el pozo de hielo de la Portella. Es uno de los cuatro pozos de este tipo que se conservan en la Serra de l'Obac y el segundo que construyó la familia Ubach. Encontrarás una señal frente a unas escaleras de piedra que indican el desvío a mano izquierda, hacia el pozo. La construcción original data del año 1760, aunque el edificio que vemos ahora es una reconstrucción reciente. La familia Ubach incorporó el comercio de hielo, al ya próspero negocio del vino. Durante el invierno, se iba a buscar nieve a las montañas que se compactaba, o bien, se recogía el agua helada de las balsas naturales del bosque y se cortaba en bloques de hielo que se almacenaban a 6 metros de profundidad en estos pozos. Cuando llegaba el verano se transportaba en carro por la noche hasta las ciudades más cercanas, donde se necesitaba para conservar el pescado fresco, para remedios medicinales o para refrescar las bebidas de la burguesía catalana.


Volvemos a subir las escaleras de piedra y giramos a mano izquierda, siguiendo el camino principal que llevábamos inicialmente en dirección a la Font de la Portella. El camino se estrecha por la vegetación y deja de ser plano, aunque no reviste dificultad. En el punto más alto encontraremos un claro soleado ideal para hacer un tentempié en otoño o invierno, con buenas vistas, el sonido de los pájaros y madroños listos para comer si es la época. Si es verano, puedes esperar a llegar a la fuente, un lugar mucho más sombreado y refrescante, aunque el agua no es potable.


Antes de llegar a la Font de la Portella por el desvío de la derecha, vale la pena seguir recto hasta el Turó Roig, donde puede verse perfectamente, las capas de sedimentación de los diferentes materiales que han sido erosionados por el tiempo. Ante nosotros se extiende una magnifica vista panorámica de la Serra de l'Obac, con las formaciones de la Roca Salvatge, Castellsapera, les Boades y el Paller de Tot l’Any (en forma de pajar) y donde se cree tenía su escondite secreto el Bandoler Capablanca.


Gracias al tipo de roca de esta zona, el agua de lluvia formaba circuitos que los labradores y carboneros aprovechaban para conservar, instalando numerosas fuentes como la que veremos a continuación. Nos devolvemos unos pasos y retomamos las indicaciones que nos llevan hasta el último punto de la Ruta dels Bandolers; hasta la Font de la Portella. Obac u obaga en catalán significa umbrío o umbría, es decir, que se trata de la zona montañosa orientada de espaldas al sol, en la zona de la sombra, y ahora sabremos porqué le va tan bien este nombre. Un sendero estrecho y cubierto de vegetación, sirve de pasillo a duendes y hadas del bosque, hasta llegar a un gran platanero bajo el que se encuentra la fuente. Es el mejor lugar para hablar con los espíritus del bosque, para descansar en verano y con fuerzas renovadas, dar media vuelta y deshacer el camino andado.


Más información: Dirección: Km. 10 de la carretera Terrassa-Rellinars B-122. Ruta fácil, con pocos desniveles y una parte de ella pavimentada, lo que facilita el acceso a personas con problemas de movilidad o que utilizan sillas de ruedas. También es ideal para hacerla con niños. Duración total de la ruta: 1 hora y media. Distancia: 3 Km. aproximadamente. Aparcamiento gratuito señalizado ubicado junto a la carretera B-122 o subiendo la rampa de acceso a la Casanova de l'Obac. Horario Casanova de l'Obac: Sábados y festivos de 10 a 15 h. tienen abierto el Centro de Información que ofrece una exposición sobre el parque y un audiovisual titulado La Megafada. Teléfono: 93 743 54 68. Si quieres puedes descargarte la aplicación para móvil sobre el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.

Si buscas un restaurante en Terrassa, te recomiendo Bar Restaurante Parada.


2 comentarios:

Dani A.F. dijo...

Hola,

La Serra de l'Obac m'encanta, i té l'avantatge de ser proper a les grans ciutats de l'àrea de Barcelona. Prenc nota de la teva recomanació gastronòmica de La Parada. Si els diem que venim de part teva, ens faran descompte al menú ;) ?

Salutacions

Dani

Planeta Dunia dijo...

Doncs no ho sé, és d'aquells restaurants que no surten a les xarxes socials i que se'm fa difícil explicar que em deixin fer una fotografia pel meu blog de viatges 😉
Els hi vaig deixar flipant, però no crec que s'enrecordin de Planeta Dunia. Dóna'ls hi records de part meva i si no menges bé m'ho dius.

Gràcies per passar per aquí.

Se ha dicho en Planeta Dunia

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