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La Entrada al Park Güell (Barcelona)


El muro exterior que protege el Park Güell mide dos metros de altura y está decorado con quince medallones de 1.4 metros de diámetro realizados en la técnica de trencadís (utilizando pequeños fragmentos irregulares de azulejo).

La finca, con una extensión de casi 15 hectáreas, era conocida con el nombre de Muntanya Pelada y está situada en el barrio barcelonés de La Salut. Eusebi Güell i Bacigalupi quiso construir una urbanización al estilo de las que había visto que se levantaban en Inglaterra, a principios del siglo XX. Por aquel entonces el británico Ebenezer Howard había publicado la obra Ciudades jardín del mañana, en la que se apostaba por combinar la vida rural con la urbana. En la construcción del Park Güell, que se prolongó desde 1900 hasta 1914, colaboraron Antoni Gaudí, Josep Maria Jujol, Joan Rubió Bellver y Francesc Berenguer. La ciudad-jardín se dividió en 60 parcelas que se pusieron a la venta entre las familias adineradas de la época, con la intención de que escaparan del bullicio y de la malsana ciudad industrial que iba en progreso. El proyecto como lujoso barrio privado fue un rotundo fracaso, sólo se construyeron tres casas; en una de ellas vivió Gaudí en 1906. Entre 1922 y 1923 el Park Güell fue adquirido por el Ayuntamiento de Barcelona que lo convirtió en parque público. En 1984 fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Pocos son los visitantes que conocen el simbolismo que hay a cada paso. Eusebi Güell temía por la pérdida de valores y tradiciones catalanas ante el inminente progreso de la industrialización y junto a Gaudí, idearon un lugar lleno de alusiones al cristianismo y al catalanismo. El desnivel de la finca fue aprovechado para ubicar un camino de peregrinación desde la entrada principal, situada en la parte más baja, hasta el espacio destinado a la capilla, situada en la parte más alta, y que hoy ocupa la Colina de las Tres Cruces o Calvario.

La Portería o Pabellón de historia, se alza a modo de torre defensiva junto al muro que cierra y protege el Park Güell (en él vivía el guarda de la urbanización). El edificio está cubierto de piezas cerámicas, con la conocida técnica de trencadís y que puede encontrarse en otros elementos del parque. En la cubierta se alza una enorme chimenea en forma de seta, algunos quieren relacionarla con el mundo de la magia y de los cuentos, de los druidas y los chamanes, de los duendes y de las brujas, pero si uno se fija con detenimiento verá que la cúpula está adornada con tazas de café dispuestas boca abajo, quizás Gaudí declaró la guerra al Nescafé de la época ;). Bromas aparte, no cabe duda que contemplando este edificio se observa el carácter imaginativo del arquitecto y el gusto con los que realizó los detalles del pabellón: las ventanas están enmarcadas con azulejos, la torre es una explosión de diseño y color, la forma de la estructura y su textura son poco habituales. Contemplando la portería se puede creer que Gaudí se inspiró en la casa de galleta y chocolate del cuento de Hänsel y Gretel.

El Pabellón de recepción o administración, es en la actualidad la librería y tienda de recuerdos del Park Güell. Aquí se encontraba la oficina de información de la prometedora urbanización de la ciudad-jardín construida a principios del siglo XX. El edificio es un poco más pequeño que la portería pero también está decorado con piezas cerámicas en trencadís. En el tejado también hay una enorme chimenea en forma de seta, pero además el edificio presenta una destacable torre de 17 metros de altura, con un interesante efecto helicoidal producido por el recubrimiento cerámico y que está rematada por una cruz de cuatro brazos, típicamente gaudiniana.

El Park Güell acaba de asomarse al blog de Planeta Dunia, no te pierdas mañana la segunda parte.


Más información: Dirección: Carrer Olot 5, 08024 Barcelona. Transporte: Autobús 22, 24, 25, 27, 28, 74, 92. Transporte: Metro línea 3, parada Vallcarca o Lesseps. Web: http://www.parkguell.es/

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