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Catedral de Santiago de Compostela: Fachada do Obradoiro


Igual que sucedió con la Mezquita de Córdoba, el post sobre la Catedral de Santiago se va a dividir en diferentes partes debido a su abundante riqueza.

Los restos del Apóstol Santiago se descubrieron de una forma “celestial” el 25 de julio del año 813. Cuenta la leyenda que Paio o Pelayo; un eremita de San Fiz de Solivio, observó unas extrañas luces durante la noche sobre el monte donde se encuentra hoy el templo. Hasta allí se acercó Paio que descubrió el sepulcro con el cuerpo incorrupto del Apóstol Santiago. Informado Teodomiro; obispo de Iria Flavia, dio aviso de la “naturaleza milagrosa” de aquel suceso, e informó al rey Alfonso II de Asturias. Éste ordenó de inmediato la construcción de la primera capilla que daría origen a la fundación de la ciudad de Compostela (campus stellae “campo de estrellas”) y de uno de los centros de peregrinación más importantes de toda la cristiandad.

La construcción del edificio actual comenzó hacia el año 1075 por orden del obispo Diego Peláez. Está considerada una de las obras más valiosas del arte románico español, aunque a través de los años, ha sufrido modificaciones y añadidos en diferentes estilos, como el gótico, renacentista y barroco.

La Catedral de Santiago de Compostela tiene cuatro fachadas diferentes que se ubican en cuatro plazas distintas (Praza do Obradoiro, Praza da Quintana, Praza da Inmaculada y Praza das Praterías).

Empecemos con la fachada principal ubicada en la Praza do Obradoiro, seguro que la imagen os suena. La Fachada do Obradoiro ilustra el reverso de las monedas españolas de 1, 2 y 5 céntimos de euro. El nombre “obradoiro” (taller) recuerda la época (del año 1738 al 1747) en que los canteros trabajaban en la fachada y tenían sus talleres ubicados en la plaza.

La Fachada do Obradoiro es una impresionante obra barroca construida entre los años 1738 y 1750, por el arquitecto gallego Fernando de Casas y Novoa. Está enmarcada por dos torres altas de 74 metros de altura: la Torre de las Campanas obra de Domingo de Andrade y la Torre de la Carraca obra de Fernando de Casas y Novoa. La portada está presidida por una gran escalinata doble, construida en 1606 por el arquitecto andaluz Ginés Martínez de Aranda. A través de la fachada (construida en parte para proteger la obra románica) se accede a la entrada donde se encuentra el impresionante O Pórtico da Gloria.

El O Pórtico da Gloria está decorado por un conjunto escultórico excepcional compuesto por doscientas figuras talladas. Está considerado una obra maestra de la escultura románica del siglo XII y la obra cumbre de la iconografía medieval europea. La obra fue tallada por el Maestro Mateo y su taller, entre los años 1168 y 1188.

En la columna que divide por la mitad el pórtico, se encuentra un parteluz o mainel que representa el Árbol de Jesé. Presidido por una figura del Apóstol Santiago ataviado con el bastón de peregrino y en la mano sostiene un pergamino. Detrás de esta columna central, hay una figura orante de piedra, se conoce popularmente como Santo dos Croques (santo de los coscorrones). Se cree que representa al Maestro Mateo mirando hacia el interior de la catedral para toda la eternidad. Un ritual del siglo XII, implicaba darse tres cabezazos (croques) sobre la figura, la creencia popular afirmaba que golpearse la cabeza contra el santo aumentaba la inteligencia.

El O Pórtico da Gloria consta de tres arcos de medio punto:

El arco central es el más majestuoso y el único rematado con un tímpano esculpido. Está presidido por una figura de Cristo en Majestad rodeado por los cuatro evangelistas y sus respectivos símbolos (Mateo con una urna, Marcos y un león alado, Lucas y un toro alado y Juan con un águila). A los lados cuatro ángeles llevan los elementos de la Pasión de Cristo (la cruz, la corona de espinas, la lanza, los clavos, la columna donde fue azotado, etc.). En la arquivolta están representados los veinticuatro ancianos del Apocalipsis tocando un instrumento musical; personifican las veinticuatro clases sacerdotales del antiguo Templo de Jerusalén. En los laterales grupos escultóricos con las figuras de los profetas: Ezequiel, Daniel, Isaías, Moisés y un largo etcétera, se alzan sobre hermosas columnas con capiteles.

En el arco de la izquierda se escenifica el Cielo con un coro de cabezas de ángeles bondadosos. En los laterales aparecen profetas del Antiguo Testamento (Abdías, Amós, Oseas y Joel).

En el arco de la derecha se ha representado el Juicio Final. Monstruos fantásticos devoran a los pecadores en el infierno entre un mar de lágrimas y sufrimiento. En los laterales también hay las estatuas de varios apóstoles (San Andrés, San Mateo, Apóstol Tomás y San Bartolomé)

Cruzar el Pórtico de la Gloria te introduce en el interior de la Catedral de Santiago de Compostela. Pero de ello ya hablaremos en otra ocasión que se presente divina.


Más información: Dirección: Praza do Obradoiro s/n, 15704 Santiago de Compostela. Entrada: gratuita. Horario: de octubre a mayo de lunes a sábado de 10 a 13:30 y de 16 a 18:30 h. de junio a septiembre de 10 a 14 y de 16 a 18 h. Domingos y festivos de 10 a 13:30 h. Web: http://www.catedraldesantiago.es

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