03 junio 2016

Era un comentario de Facebook y me ha salido un post

Pinaza saliendo del Puerto de Mopti (Río Níger, Malí)

En el mundo de los blogs hemos trasladado a la perfección lo que somos en la vida real. Hay bloggers despistados, políticamente correctos, estúpidos, grandes trabajadores (también hay grandes estúpidos), soñadores, divertidos, vividores (también hay grandes vividores), artistas (grandísimos artistas, son los que más me gustan) y un largo etcétera de miscelánea bloguera ¡Ah!, sí, también hay bloggers viajeros.

Santuario de Kasuga Taisha (Nara, Japón)

Cuando nos invitan a un evento o a un viaje, pueden ocurrir varias cosas: que cada uno barra para casa (y que el resto de lo que publican los demás pase sin más pena ni gloria). En este punto abro otro paréntesis (los hashtags sirven para reunir toda la información, no hace falta que recuerdes mi nombre, si buscas con la lupa de tu pantalla el susodicho #, salen todas las publicaciones de los demás. Consejo gratuito de Planeta Dunia. Cierro paréntesis). ¿Por dónde iba? (no escribir iva que es un impuesto).

Gato en el Cementerio de Fatih Camii (Estambul, Turquía)

Puede que cuando te inviten a un evento o a un viaje, sólo hables a tus compañeros a través de los tuits y likes (es entre divertido y raro, pero fácil para los más tímidos). También ocurre que, ni siquiera los bloggers que están compartiendo algo contigo y que te etiquetan hasta la saciedad, no te sigan en redes sociales (aunque sólo sea por educación estaría bien). Abro otro paréntesis (si después o durante un evento o viaje, no te sigo o he dejado de seguirte, es porque tú y yo no somos para nada compatibles, no te hagas más preguntas, es que no me iría de copas contigo) lo que me recuerda que ¡afortunadamente! hay bloggers tan y tan majos, con los que después del evento o el viaje, te irás, sí, sí, te irás ¡pagando tú y sin espónsor! a tomar una copa después de la actividad, dormirás en su casa o comerás con toda la diversión y naturalidad del mundo, simplemente porque te ha caído genial. Momento violín: entre las personas incluso aquellas que tienen un blog nacen bonitas amistades basadas en el respeto, admiración y cariño mutuo (entra el saxo). Una bonita amistad llena de likes, corazoncitos y mensajes 2.0.

Centro Histórico de Saná (Yemen)

No es cierto que todos los bloggers somos “guays del paraguays” (seguramente esta expresión no es la más actual & cool, pero es que ya tengo una edad, también para aguantar ciertas gilipolleces), pero sí que es verdad que cuando se acerca un desconocido (cuña publicitaria) y te dice que tiene un blog, no lo miras como a un bicho raro, enseguida conectas con sus “problemas y preocupaciones blogueriles”. Tampoco es verdad que los bloggers de viaje están hablando siempre de su último viaje o su próxima escapada (hay quien no viaja tanto como para permitirse ese capricho). Chismorreamos y criticamos a diestro y siniestro de un montón de temas, especialidades y ámbitos (bueno, los que cerebralmente dan para ello, tampoco vamos a ponernos la medalla de ser todos unos culturetas y duchos (expertos) en herramientas comunicativas). Tras 8 años trabajando en el mundo de la discapacidad, he descubierto que hay ciertos fenotipos (cuidado con los que se quedan con la boca abierta cuando les preguntas algo) a los que no les puedes pedir una opinión de un cuadro de El Bosco.

Carros listos para salir a vender (Phnom Penh, Camboya)

Decía que, cuando nos invitan a un evento o un viaje (a estas alturas creo que las palabras SEO del artículo son “evento o un viaje”, además de los paréntesis), si además (redoble de tambores) hay un ¡sorteo! (My God! No confundir con My Good!) o una selección de candidatos para un viaje, la cosa se complica (literalmente vamos a hostias (tortazo), que no ostias (ostra la del caparazón, empiezo a parecerme al libro gordo de Petete). La peña (vale, no puedo disimular mi edad) nos volvemos medio tarumbas por un blogtrip, en serio. Los conocidos se vuelven competidores y los desconocidos alcanzan el nivel de invisible, nadie comparte, retuitea o aplaude al que sin quererlo ni beberlo se ha vuelto un adversario (aix... ¡qué el ojo turco nos proteja!). Lo más normal es que si alguno de tus compañeros está de viaje, te alegres por él, recuerdes la felicidad que sientes cuando a ti mismo te ocurre la fortuna de salir de casa. ¡Yo me alegro! Porque si empecé a escribir fue para motivar a los demás a viajar, a salir de su zona de confort, a abrir las mentes cerradas y obtusas que moldea la televisión y el desconocimiento.

Flysch de Zumaia (Playa de Itzurun, Gipuzkoa)
Como todo en esta vida, hay niveles de grises (a las mujeres nos encantan los conceptos: todo y nada. Cuidado hombres, cuando una mujer utiliza los vocablos de forma despechada. Modo Elena Francis). Hay quien, lo que ocurre en su “mundo blogueril”, lo exagera o lo minimiza, sin darle más importancia de la que tiene, afortunadamente. Recuerdas como empezaba el post: “En el mundo de los blogs hemos trasladado a la perfección lo que somos en la vida real”. Personalmente me gusta ganar, obviamente, participo para llevarme el premio ¡Sueldo Nescafé, ven a mí!, pero también me gusta participar con dignos adversarios. Quizás por eso no me importa, alabar, reconocer y compartir lo que hacen los demás, si me gusta. A veces me siento una ONG con patas, ayudo a casi todo el mundo que me lo pide (y me han pedido muchas cosas raras), aunque siento decirte que hay peticiones en las que no colaboro. Digamos que soy una ONG Escorpio y sin entrar en detalles de astrología, os diré que algo rencorosa soy (defectillos del mes de octubre), pero también soy extremadamente sensible para bien o para mal. No hay nada peor que una injusticia para desatar mi lengua. Aquí varios ejemplos de cuando me indigno:

Escalera Wat Haw Pha Bang (Luang Prabang, Laos)


La vida da muchas vueltas, en mi último viaje alguien dijo una frase que me encantó, no la recuerdo exactamente, pero mi interpretación es algo así como: sube los peldaños saludando a quien te encuentres y si puede ser con una bonita sonrisa. No sabes nunca, quien puedes encontrar cuando bajes, pero seguro que será mejor que te encuentres a alguien al que no hayas lastimado.

Post patrocinado por “Se me fue la olla” y la marca ®Paréntesis (no tengo ni idea de las fotografías que os voy a poner, voy a hacer una encuesta en Twitter). Unas horas más tarde..... Resultado de la encuesta: por petición expresa de De Pronto a Bordo y DeMiku.es; una de gatos, el resto son fotografías de mis viajes (para que quede bonito y tal).

6 comentarios:

Nuestro Diario de Aventuras dijo...

Ole tu! Me he reído un montón con esta entrada!

Planeta Dunia dijo...

Me alegro Nuestro Diario de Aventuras, no debemos perder nunca el sentido del humor 😜 Y como dijo alguien más sabio que yo: "tener un blog de viajes no te hace más viajero que los demás"
Un abrazo 💋💋💋

David dijo...

Hahaha. Me encanta la foto del gato, como no podía ser de otra manera. :P
Y... ¡cuánta razón! Si barriésemos menos para casa y comenzásemos a re-disfrutar nuestros viajes, mejor nos iría.
¡Smile and wave, smile and wave! :D

Sara Terrones dijo...

Yo doy fe de lo de ONG, me he reído mucho con tanto parentesis ;)
Pero eh, mejor ser amigos no? Nunca sabes a quién te puedes encontrar en el camino, y compartir un blogtrip o cualquier otro evento es más divertido que si no estás de morros con la gente ;)

Planeta Dunia dijo...

Espero David que aunque somos pocos, seamos tan valientes como para seguir siendo muy auténticos, originales y felices. Gracias por pasarte por mi planeta. Un abrazo

Planeta Dunia dijo...

Si viajar lo cura todo, sonreír evita caer enfermo ;-)
Gracias Sara por tu comentario. Nos vemos pronto

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