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¿Qué ver en Roma en 3 días? Plazas y calles con encanto


Primer día: callejea por las plazas y calles con más encanto de Roma

Roma juega con los colores desde que la “Loba Capitolina” adoptara a Rómulo y Remo. Paredes desgastadas en gamas de colores ocres y anaranjados, blancos rotos en los mármoles de columnas y capiteles, el cambiante azul del agua reflejado en fuentes de Carrara o de mármol Travertino. Roma se vive con intensidad en sus emblemáticas plazas y en sus recoletas calles. Esta es la ruta callejera de Roma que no debes perderte, actividad gratuita pero con un coste elevado de ejercitar piernas.
Via dei Condotti
Piazza di Spagna
- Comenzamos en la emblemática Piazza di Spagna, está presidida por la soberbia Escalinata de la Trinità dei Monti de 137 escalones. Un buen balcón para asomarse y ver como se extiende la ciudad de Roma y darse cuenta de lo mucho que queda por ver. A los pies fondea la Fontana della Barcaccia, obra de Pietro y Gian Lorenzo Bernini, que recuerda a un barco encallado en el Tíber.

Seguir hacia el sur. Si te decantas por recorrer la principal arteria de Roma: Via del Corso (entre Piazza del Popolo y la Piazza Venezia) podrás admirar una buena cantidad de palacios e iglesias construidos entre los siglos XVI y XVIII.
Piazza di Trevi
Fontana di Trevi
- En la Piazza di Trevi se encuentra la fuente más famosa de Roma, la que te asegura volver a la Ciudad Eterna lanzando tan sólo una moneda. Para que el milagro surta efecto, hay que ponerse de espaldas a la fuente, lanzar una moneda con la mano derecha y pasarla por encima del hombro izquierdo. Así es como la Fontana di Trevi, con sus dioses, diosas, caballos y tritones que surgen de las rocas esculpidas -en medio de cascadas de agua, flores y plantas de mármol- se convierte en un billete de vuelta a Roma.
Roma
Fontana dei Quattro Fiumi
- La Piazza Navona es la más bella y grandiosa plaza de Roma de época barroca. Construida sobre el lugar que ocupaba el Estadio de Domiciano del siglo I d.C., ahora está rodeada de bellos palacios, cafés y restaurantes con terrazas al aire libre, artistas callejeros y tres maravillosas fuentes con historia: la Fontana dei Quattro Fiumi en el centro, la Fuente del Moro y la Fuente de Neptuno en los laterales. Es de visita obligada, incluso, cuando por la noche queda hermosamente iluminada.
Piazza di Pasquino
Pasquino
- En el extremo sur de Piazza Navona hay que localizar la Piazza di Pasquino, donde se encuentra el torso mutilado de la “estatua parlante” griega más famosa; se trata del Pasquino. El pueblo enmudecido por la restricciones de la iglesia, cubría la estatua durante la noche, con papeles o banderas escritas, de proclamas, versos satíricos, quejas o arengas. Aquí llegaban todos esos gritos silenciados de la población en una época donde dominaba, y mucho, la religión. Era la manera de pegarles un repaso al Papa y a los gobernantes. Aún hoy en día se sigue utilizando para descarga de los inconformistas.
Campo dei Fiori
Campo de' Fiori y estatua de Giordano Bruno
- Campo de' Fiori, si hay un punto alejado de religiosidad en Roma, seguramente es éste. En esta plaza no se encuentra ningún templo y por el contrario se levanta cada día un concurrido mercado con numerosas paradas de frutas, verduras, flores o artesanías. El centro de la plaza está presidido por una sombría estatua encapuchada. Se trata de la figura de Giordano Bruno, un filosofo que murió quemado en la hoguera por hereje en 1600. ¡Mira que decir que el Sol era una estrella!
Bañera de granito
Piazza Farnese
- Muy cerquita se halla la Piazza Farnese, está presidida por dos enormes bañeras de granito egipcio encontradas en las Termas de Caracalla y que sirven de fuentes. En un lateral se encuentra el Palazzo Farnese, en su decoración intervino Miguel Ángel Buonarroti. Las flores de lis hacen referencia a la familia Farnese.
 Arco Farnese
Via Giulia
- Muy cerca se encuentra Via Giulia que esconde rincones con encanto y está considerada una de las calles más hermosas de Roma.
Altare della Patria
Monumento a Vittorio Emanuele II
- Siguiendo hacia el este por el Corso Vittorio Emmanuele, se llega a la altura de la Piazza Venezia. Está considerada el centro neurálgico de Roma, su caos circulatorio es debido a la confluencia de varias vías principales. El cruce de calles se extienden hacia los cuatro puntos cardinales con la Vía del Corso, el Corso Vittorio Emmanuele, la Vía dei Fori Imperiali y la Via Nazionale. Presidiendo el espacio se encuentra el Monumento a Vittorio Emanuele II o Altare della Patria; una gigantesca mole de mármol blanco de Brescia que ha sido protagonista de burlas, motes y también elogios y admiraciones. El monumento conocido también por los romanos como “Il Vittoriale”, “Olivetti” o “la tarta nupcial” se edificó para conmemorar la unificación de Italia.
Estatua en bronce de Marco Aurelio
Piazza del Campidoglio
- Un poco más al sur se encuentra la Piazza del Campidoglio, restaurada en la Edad Media para homenajear la visita del Emperador Carlos V. De las manos y el ingenio de Miguel Ángel Buonarroti salió el dibujo elíptico, con forma de estrella, trazado en el suelo con líneas de mármol blanco. Y también la Cordonata; la rampa de acceso a modo de escalinata, flanqueada por dos grupos de Dioscuros (las estatuas de Cástor y Pólux). Presidiendo el centro de la plaza se alza la única estatua ecuestre imperial que se conserva de la Antigüedad: la estatua en bronce de Marco Aurelio (la imagen forma parte de una de las caras de 50 céntimos de euro italianas).

Con esta ruta por las plazas de Roma más importantes y el anterior post de la Roma clásica, podemos dar por acabado nuestro primer día en la capital de Italia.

¿Quieres seguir descubriendo la Ciudad Eterna? Descubre las iglesias imprescindibles de Roma.


Más información: Pistas viajeras: al caer la noche el Campo de' Fiori se anima con grupos de jóvenes y clientes de los numerosos pubs y restaurantes económicos que se encuentran por la zona.

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