21 enero 2012

La tribu Iban de Borneo

Desconozco las millas de distancia que recorrí, remontando el río Lemanak. Utilizamos para ello, unas embarcaciones típicas de madera, de poca profundidad y muy alargadas. Sé que dejamos Kuching por la mañana, y viajamos en coche en dirección al interior de la Selva de Borneo por una carretera hasta casi la hora de comer. Llegamos al embarcadero donde comenzaría nuestra excursión fluvial. Con la embarcación nos adentramos por más de cuatro horas de viaje hasta llegar a la comunidad de Ngemah, la longhouse en territorio de los indios iban donde nos alojaríamos algún tiempo.

Aquí disfruté de ancestrales costumbres, vistosas danzas y un estilo de vida acorde con la naturaleza. La visita a uno de estos poblados es el encuentro con un mundo lleno de tabúes, aunque extrañamente seductor. La oportunidad de conocer in situ a los indígenas de Borneo, es una de las mejores experiencias que ofrece un viaje a Malasia.

Como huésped se debe respetar sus costumbres: quitarse los zapatos antes de entrar en la casa y por encima de todo, nunca se debe rechazar el tuak, la bebida tradicional a base de arroz a la que se atribuyen propiedades estimulantes y ¡mágicas!. Si nos la ofrecen, aunque no bebamos alcohol, hay que dar por lo menos un sorbo simbólico. Antes de servir los vasos los iban vierten unas gotas sobre el suelo en honor de los espíritus de la vivienda. Luego, el jefe inicia una danza extraña; con las piernas encogidas en posturas increíbles, manos gesticulantes y rostros imperturbables. Observaremos que cada trozo de su piel, está tatuado con dibujos de flores y animales, sin duda éste fue un gran guerrero. Los antiguos iban añadían un tatuaje por cada "delito" de sangre que realizaban; símbolo de su hombría. 



Es costumbre llevar pequeños obsequios, a los que durante algunos días serán nuestros magníficos anfitriones: galletas, dulces, tabaco, cuadernos, lápices y bolígrafos, tan cotidianos para nosotros son muy apreciados por ellos y es un gesto de amistad. Personalmente cargué con un extenso surtido de "artefactos" que sin querer, sirvieron para darme el mejor regalo del viaje a Borneo: unos dibujos pintados por los más pequeños de la tribu. Ver lo que dibuja un niño de cualquier tribu indígena, es abrir una pequeña ventana real a su mundo.  

A pesar de las pequeñas incomodidades, la belleza del paisaje y la atmósfera mágica que envuelve el no hacer nada y ser partícipe de tanto, hará que la aventura sea inolvidable en nuestra memoria. Seguramente esta experiencia marcará "un antes y un después" en la vida de cualquier viajero que se precie, ya que el contacto con estas tribus, impacta.

4 comentarios:

El viatge dels Rodamons dijo...

Borneo és un dels indrets que apareixen a la meva llista "llocs que he de conèixer" i ara tinc més ganes que mai d'anar-hi! Conviure amb la tribu Iban ha de ser una experiència única.

Planeta Dunia dijo...

Ho recomano i feu un viatge sense pressa.

david martinez dijo...

Hola, me puedes indicar donde se puede contratar esta experiencia? Gracias de antemano

Planeta Dunia dijo...

Hola David
La empresa que nos acompañó hasta la selva se llama Cat City Holidays, Morgan fue el guía que hacía de intérprete. Se encuentran en Kueh Hock Kul Commercial Centre de Kuching. Email: catcity@streamyx.com Web: www.catcityholidays.com

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