29 enero 2014

Templo de Karni Mata; el Templo de las Ratas


La Diosa Madre en la región India de Rajastán se llama Karni Mata; nació en el siglo XV en el seno de una familia y una comunidad, dotados de ¡poderes espirituales!. La diosa dedicó su vida a ayudar a los más necesitados y fue ella misma la que bendijo, en 1488, al fundador de la ciudad de Bikaner: Rao Bikaji. Karni Mata lo convirtió en el Darshan (Dios protector) de la familia.

La divinidad tutelar de Bikaner es Karni Mata y los pueblos tribales la adoran. Es así como leyenda y realidad se enredan en el ovillo hindú de la historia. En el Templo de Karni Mata los animales más venerados son las ratas, sí, sí, ratas, de verdad, no figuritas o muñequitos: RATAS.

En este templo los roedores encuentran cobijo y alimento. Los fieles proporcionan leche y semillas a cientos de ratas que se pasean libremente por el recinto y especialmente en el sanctum sanctorum; el lugar más sagrado de Karni Mata. Un lugar protegido en las alturas por una red para que ningún depredador con alas pueda matar a estos animales sagrados. Se trata, según una leyenda, de las almas de los miembros de una tribu a la que pertenecía la Diosa Madre Karni Mata y que habitan temporalmente en el cuerpo del animal esperando la reencarnación como ser humano “evolucionado”. Recordad que Ganesha; el dios elefante, utiliza a las ratas como vehículo para trasladarse.

Si hasta ahora sabías que la vaca era el animal sagrado de la India, comprenderás lo extraño y excepcional que es este templo; único en toda la India. Es tal la devoción que les tienen, que si algún vigilante te ve pisando a una de las ratas, te pedirán compensar el daño sufrido por el animal con una reproducción en oro para el templo (¡no saben nada los sacerdotes!). Las ratas se pasean con total libertad y por todas partes, no sólo corren por el suelo, así que si no estás dispuesto a notar como trepan por tus pies, es mejor que no vayas. No lo había mencionado antes pero al templo se debe entrar descalzo.

Te cuento lo que te vas a perder ;-)

Bikaner está situada en una región desértica al oeste de Rajastán; 30 kilómetros al sur se encuentra Deshnoke. En el siglo XVI era parada obligatoria de las caravanas que comunicaban India con Oriente Medio

Las estatuas que adornan el templo están bellamente cinceladas en mármol blanco. Destaca la maestría con la que los artesanos realizaron las formas de suntuosas aves, hojas de vid, flores embriagadoras, bailarinas o milanos sagrados, para decorar puertas, ventanas, pabellones, columnas y balcones.

Sorprende también ver familias enteras rindiendo culto a las ratas, sentadas en el suelo, mientras los vehículos de Ganesha derrapan, chocan y se lanzan a toda velocidad. Todo un espectáculo digno de ver, os dejo un vídeo.

2 comentarios:

Vaneliz dijo...

Creo que no podría entrar ahí, porque seguro gritaría jaja. Solo me quedaría afuera tomando fotos. Gracias por tus videos son muy interesantes y enriquecedores :-)

Planeta Dunia dijo...

India es un destino complicado. Esperar fuera de un templo tan tentador para los turistas como es el de Karni Mata, te pone en manos de cientos de hindúes dispuestos a venderte algo, ofrecerte algún servicio o pedirte rupias a destajo. Una vez ves que las ratas pasan de ti olímpicamente, es menos asfixiante que lo que te espera en la calle. Gracias Vaneliz por tu amable comentario. Un abrazo

Se ha dicho en Planeta Dunia

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